Protegerse del fraude en la Pandemia es una prioridad.

A cada momento, alguien es víctima de fraude en persona, por teléfono, correo electrónico o cualquier otro recurso de Internet que a raíz del COVID-19 ha tenido un crecimiento exponencial de uso, con millones de pérdidas en fraudes tanto para los consumidores, como para las compañías que luchan para proteger al cliente y blindar sus plataformas en línea.   

En la cuarentena, han surgido más que razones y motivos para usar las plataformas en línea, sobre todo para realizar compras. El cierre de la mayoría de los comercios contribuyó al aumento del número de fraudes, e incremento la oferta de bienes y servicios en plataformas en línea, estas son utilizadas por muchos estafadores para cometer sus delitos a través de los “descuidos” de los consumidores. 

Entre los fraudes comunes en la pandemia están:

  • Fraude Telefónico: Llaman y persuaden para transferir dinero para obtener beneficios u ofertas casi imposibles de creer sobre un producto o servicio; para un fondo para ayudar a personas que ahora están en el extranjero y debido a la situación epidemiológica requieren dinero o para obtener fondos para una fundación que no existe.
  • Falsa comunicación oficial electrónica (Phishing): A través del correo electrónico u otros medios de mensajería piden que se proporcione datos personales o que abra un archivo adjunto o enlace que contiene un software malicioso.
  • Falsas Ofertas Laborales: La oferta laboral para trabajar remotamente con el fin de obtener acceso a su información personal y confidencial de su equipo.
  • Créditos de dinero: Llaman a las personas y les ofrecen dinero para créditos sin motores requisitos, ni garantías con el fin de obtener una transferencia de dinero por concepto de gastos administrativos.

Los estafadores usan la situación de la pandemia para sus propios fines y ya han creado nuevos esquemas para obtener dinero a través de técnicas de persuasión a distancia. La ansiedad ha generado coyunturas para que los defraudadores puedan infiltrarse en los sistemas y acceder a datos confidenciales, debe estar atento a cualquier comportamiento inusual en sus actividades diarias.

Las recomendaciones generales son:

  • Tenga cuidado con los sitios web falsos verifique el dominio en todo momento en su visita en la web. 
  • Estudie las reseñas antes de comprar: por ejemplo, si hubo alguna queja de que otros clientes.
  • Tenga cuidado si se le solicita que realice un pago en una cuenta bancaria sin usar las plataformas de compras usuales y protegidas por las plataformas de compras y ventas.
  • No haga clic en enlaces ni abra archivos adjuntos de un remitente desconocido
  • Tenga cuidado con los correos electrónicos que ofrecen ofertas y descuentos a productos y servicios
  • Nunca realice operaciones con la tarjeta de crédito bajo presión de un operador telefónico.
  • Sea cauteloso con las notificaciones por cualquier medio que contengan la palabra “COVID-19” así como la venta de productos para tratamientos médicos y/o diagnósticos.
  • Bajo ninguna circunstancia otorgue datos personales o bancarios a otras personas para que le asista en una operación electrónica.

Si tiene la más mínima duda de lo que está haciendo en línea, consulte con un familiar o revise nuevamente la operación.

La pandemia nos obligó a cambiar nuestros hábitos, transformar este evento global sin precedentes en una oportunidad para evolucionar requiere una planificación larga y cuidadosa. Por un lado, las empresas mejoran su presencia y seguridad en línea, por otro lado, los consumidores deben estar más atentos e informados ante los esquemas de fraude que están surgiendo, para poder contrarrestar el crecimiento de casos ante estos eventos.

Sabes ¿Qué es el Fraude?