Inteligencia artificial y la corrupción

La inteligencia artificial (IA) juega actualmente un papel importante en la vida diaria. A veces es imperceptible, pero a menudo tiene un impacto de gran alcance. Esta tecnología está cambiando nuestra sociedad.

En la actualidad, diagnostica enfermedades, atiende clientes en los bancos, analiza las redes sociales entre otras e insólitas funciones.

Según estudios de científicos de la Universidad de Valladolid en España y expertos rusos de la Escuela Superior de Economía la inteligencia artificial (IA) puede advertir la corrupción. A través de red neuronal artificial que simula la red neuronal del cerebro construido con un modelo matemático que tiene en cuenta todas las causas, sus inter-conexiones y el grado de influencia en las personas. La prueba realizada en 300 casos predijo la corrupción con una probabilidad del 80%.

En varias ciudades de la República Popular China, ha estado en funcionamiento un sistema avanzado que utiliza inteligencia artificial y análisis de macrodatos (Big Data) para ayudar a identificar funcionarios corruptos. Ha ayudado a capturar a más de 1.000 “servidores del pueblo” Usando las bases de datos que compila mapas complejos de múltiples niveles de relaciones para analizar el comportamiento de los funcionarios detectando actividades sospechosas.

Es un programa que construye un modelo de red neuronal que imita la estructura del cerebro humano y su comportamiento

En el caso de Reino Unido, utilizan un sistema que escanea las redes sociales para obtener datos a través de estos registros y pueda establecer indicadores de fraude con algoritmos predictivos que identifica riesgos. Esto permite desarrollar medidas preventivas.

La inteligencia artificial (IA) es clave del uso de la información para prevenir, no para castigar.

Los sistemas de inteligencia artificial (IA) utilizan plataformas digitales y procesan grandes cantidades de datos para establecer indicadores. La inteligencia artificial puede participar en la contención de la corrupción mediante estas tecnologías, pero el uso de inteligencia artificial puede generar preocupaciones sobre la privacidad, la protección de datos y otros usos además de la detección de casos de corrupción estos son riesgos y desafíos debido al uso malicioso de estas tecnologías.

El desarrollo de una completa inteligencia artificial (IA) podría traducirse en el fin de la raza humana

Hawking, 2014

En América Latina los proyectos de inteligencia artificial (IA) están en una encrucijada entre principios éticos y vacíos legales en el uso de datos personales de los ciudadanos al proteger la privacidad y la autonomía personal, En este sentido, las iniciativas anticorrupcion que promueven la innovación basados en el procesamiento de datos personales por sistemas de inteligencia artificial (IA), están sujetas a soportes regulatorios, judiciales o investigaciones post-morten.

La corrupción siempre encuentra nuevas formas de utilizar la tecnología para hacer las cosas. La lucha contra la corrupción debe estar más preparada en tecnología para detenerla.

Aunque la inteligencia artificial (IA) todavía tiene el aura de la ciencia ficción, la interacción entre humanos y máquinas es cada vez más específica. La discusión actual generalmente gira en torno al riesgo de desempleo. Sin embargo, tiene más sentido discutir cómo esta tecnología apoya a las personas y su trabajo.

La ayuda de la inteligencia artificial (IA) ya es una realidad. Identificar los riesgos de corrupción de manera más efectiva y eficaz, y aprovechar el potencial del tiempo para afrontar este flagelo con la tecnología cognitiva para predecir y gestionar el riesgo de forma proactiva crean ventajas competitivas claves y mejoran el resultado a futuro del control de la corrupción en general.

La inteligencia artificial (IA) está cambiando por completo el entorno del desarrollo humano y la vida social. Los avances tecnológicos han cambiado los hábitos y patrones de relaciones sociales. Hay nuevas leyes, derechos y obligaciones y, lo que es más importante, se han reconsiderado los valores clásicos e incluso las creencias.

El futuro mostrará si la inteligencia artificial (IA) permite mejorar la calidad de vida en la sociedad y construir un mundo sin corrupción.